sábado, 25 de agosto de 2012

Buscando

Buscando la luz encontré el silencio
como piedra en la huella de ser uno mismo,
un crisol de palabras envenenadas
por la distancia y el horizonte tardío.

Buscando poesía perdí el contacto
con la lluvia que anegaba el vacío:
Aprendí a evitar el reflejo sonriente
de la tarde que invitaba al suicidio.

Buscando amistad derrapé por la cima
de una duna de sombras, el precipicio
de unos ojos cerrados a cal y canto,
negados para el verbo y el destino.

Buscando vientos encontré tempestades,
certezas de mentiras en los caminos
que se estrechan, se hunden y se oscurecen
para llenarse de desconfianza y ofidios.

M.A.N.H. (25/08/12)


4 comentarios:

  1. quien busca siempre halla, y más que ello, recoge aprendizajes y miles de ideas para desarrollar
    cada estrofa es una rotunda emoción plasmada
    felicitaciones Miguel

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  2. Elisa,
    Quien busca siempre halla pero, se suele hallar lo que hay, y no tanto lo que se busca. Lo importante imagino será, como bien dices, la actitud de búsqueda, el aprendizaje que conlleva.
    Gracias por tu lectura y tus palabras. Salu2.

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  3. Lo importante no es encontrar, si no buscar, el acto de darle alas a la curiosidad. No importa lo que se haye, siempre será mejor que permanecer en la caverna mirando las sombras...

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    Respuestas
    1. Una vez nacidos/as estamos en camino, dejamos las sombras. Pero, cuando buscamos ¿qué buscamos? Ya dice el dicho: "La curiosidad mató al gato".
      Salu2. Archivista

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