martes, 6 de diciembre de 2016

EN EL MIENTRAS TANTO

Retrocede,
por lo verde de la linde del camino,
al momento del silencio,
como aquel niño que miraba una cometa.
Habla tu lenguaje todavía,
ajeno y azul,
huído y oscuro.
Sombra en el filo de la luz,
incandescente,
muriendo.
Y,
en el mientras tanto,
sin alas,
vuelan del sueño los pájaros
que,
en los ojos,
a posarse vienen.

M.A.N.H. (5/12/16)

martes, 1 de noviembre de 2016

La porción de pan ácimo

Entre los días bisiestos del almanaque
gotea el velo de la lluvia
y penetra,
el cansancio,
el quicio de las puertas.
Ya,
ni las sombras en las paredes suman,
ni el aire quieto de la tarde.
Solo el grito en el bolsillo,
la porción de pan ácimo,
reclama
contra el peso roto
de los sueños.

M.A.N.H. (30/10/16)

sábado, 1 de octubre de 2016

ESTEPARIO

El sueño reparador de los ahogados
desea
al partir el pan de la cordura.
Una puerta batiente, entreabierta,
como de soslayo,
tan solo,
más allá,
de esa mirada de futuro imperfecto.
Al punto inútil del desencuentro,
solitario,
recorre los caminos.
En la estepa,
antes llega
quien mira más lejos.

M.A.N.H. (27/09/16)

miércoles, 14 de septiembre de 2016

EN MARTES Y TRECE

Si miro a mis pies, sólo arena seca
y huellas que se entrecruzan.
Quizás,
la caliente calima de los sueños
amaine
o, acaso, se atolondre
el vaivén sonoro
de añejos dolores de cabeza.
Por lo que pueda pasar
en martes y trece,
me apresto miope a seguir escribiendo,
impunemente,
entre marcas y tachaduras,
la conclusión del prefacio.

M.A.N.H. (13/09/16)

viernes, 9 de septiembre de 2016

Era un río la ciudad.

Era un río la ciudad.
El cielo de la tarde de la ciudad, un río.
Los reflejos en los árboles del parque,
el claroscuro de las sombras
y el reloj del campanario
eran un río.
Un río
las aceras anegadas
y el paso alerta del ganado.
Siempre la misma distancia,
siempre el agua que pasa distinta,
miradas que se detienen
como palabras en el silencio.
Un río de formas sin sustancia.
Río de aves emigrando.
Hombres, mujeres, niños,
hacia el mar.
Un río de sangre
calle abajo.

M.A.N.H. (05/09/16)

viernes, 24 de junio de 2016

NARANJAS DE MAR

De naranjas de mar, la cosecha,
ha sido pobre.
Como desgastadas olas,
que huyen de la marea
sin sombra a la distancia,
naranjas.
Naranjas de mar
que vienen a la orilla,
sin ton ni son,
en el sueño
de una noche
alada.

En el agua meto la mano,
las veo pasar
y se me escapan.

M.A.N.H. (21/06/16)


domingo, 12 de junio de 2016

PIEDRA DE NAUFRAGIO

Febril, inhumano,
como piel que se agosta,
su caligrafía ignora.
Ataviado de locura,
lacerante,
desnuda la sed que lo circunda,
venenosa serpiente.
El grito del hombre,
en el torbellino del deseo,
piedra de naufragio.

M.A.N.H. (6/6/16)

miércoles, 13 de abril de 2016

A ESTE LADO

A este lado, la luz se tamiza,
entre el azahar y la lluvia,
y descompuesta cae en el barro.
El zumo de las naranjas
abre el camino que resbala,
de manos que duermen en los bolsillos.
La luz es sólo un reflejo pálido,
sometido al color que sueña.
La bruma es culpable
del día que vuela en los párpados,
siguiendo
la alzada silueta de las montañas,
a este lado.
Del otro,
sólo las sombras quedan.

M.A.N.H. (04-04-16)

miércoles, 6 de abril de 2016

Amarillea, la luz, que recibe la piel de la tarde

Amarillea, la luz, que recibe la piel de la tarde.
Agachada, entre despojos, una mano,
desechando y apartando,
busca premio.
Tal vez, una lata usada de pintura,
quizás, un envase de huevos,
o cartones,
de cualquier clase.
En balcones y azoteas,
gastado,
corre el aire en su aguacero,
destilando amianto,
ausencias,
antenas colectivas.
Mientras, somnoliento,
dobla la esquina,
el buzón de los juicios,
la papada de la indiferencia.
Al fin,
incandescente,
oscurece la tarde.

M.A.N.H. (30/03/16)

miércoles, 16 de marzo de 2016

HAY QUIEN

Hay quien vive a la intemperie,
en pos de un sueño
que espera.
Y hay quien,
a través del espejo mira,
sin verse.
Hay quien recorre,
a pie,
la línea del horizonte.
Y quien, en los despojos, indaga
imperturbable.
Hay quien, desnudo,
al sol del mediodía,
le sorprende la lluvia.
Y quien esconde para sí
lo que desconoce.
Hay quien descubre al otro
con agujeros en los bolsillos.
Y hay quien despierta, sin nombre,
encima de una cama.
Hay quien busca lo imposible,
a su alrededor.
Y hay quien,
a la vuelta del camino,
aguarda.

M.A.N.H. (15/03/16)