viernes, 27 de julio de 2012

Duermes

Duermes en el espacio intenso
de la espera infinita,
con el respirar de siempre,
la postura que acostumbras,
ese sueño desnudo de presencias
que atesoras despierta,
como si, de pronto, se diluyera
el tiempo en un gesto
y se relajaran los versos
de la tristeza conque escribes
cotidianamente
palabras y ausencias.

¡Paz para tus sueños!
¡Luz para tus horas despiertas!

Quizás la vida no sea más que eso,
dormir para luego despertar
y volver sobre lo mismo
y cuando pensabas ayer sea hoy
y mañana y los días que sigan.
Una sucesión interminable
de fantasmas que arrastras,
de vidas acumuladas,
vestiduras como capas de cebolla.
Quizás durmiendo sobrevivas
y aligeres la carga
como quien nada hacia la luz,
ahogándose,
desde el fondo de sí mismo.

¡Luz para tus sueños!
¡Paz para tus horas despiertas!

Yo te miro dormir
y siento la distancia que te aleja,
tu paso a solas en el vacío
entorno que se abre,
y celo y desconfío
de la pirueta de tus pupilas
arrebatadas
por si, en la fase REM,
descubrieras entonces
horizontes y perspectivas
mejores
conque allanar la nostalgia
de la felicidad
que te espera también
dormida.

¡Paz para tus sueños!
¡Luz para tus horas despiertas!

M.A.N.H.(24/06/12)


3 comentarios:

  1. bonito tu poema que dejas de comentario en mi blog

    ten un fin de semana precioso

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  2. Gracias Miguel por tu acertado comentario en lo que se refiere al sentido del camino de la vida. Ese que cada uno elige, asumiendo los aciertos y los errores y midiendo el ritmo en cada paso, no solo con diligencia sino también siempre con coherencia; sin embargo sigo pensando que es un reto difícil para cualquiera de nosotros y que debemos asumir no solo para aquellos más indecisos, también para los más firmes.
    Machado, gran filósofo y filántropo lo definió muy bien cuando dijo que el camino se hacía al andar, porque de ese camino distinto y único de cada uno de nosotros, que forma parte de nuestras vidas desde que nacemos hasta que lo abandonamos, solo quedarán acaso nuestras huellas, marcas acaso inexistentes de lo que en un tiempo fuera nuestra propia existencia.

    Un buen poema también es éste, en él también das sentido a la vida con esos versos encadenados que se repiten y dicen: ¡Paz para tus sueños! ¡Luz para tus horas despiertas!

    Te envío un abrazo poeta. Juan

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    1. Galeote, gracias por aparecer en mi pequeño mundo. Sé bienvenido. Yo, por mi parte, pienso que vivir es asumir que estamos vivos, que somos protagonistas de nuestros pasos, que los aciertos o errores no supongan perdernos en ellos por vanidad o melancolía, que sumen tanto las buenas como las malas experiencias, sin hacernos detener más que para reflexionar la dirección, el sentido de nuestros pasos. Es difícil muchas veces pero otras no tanto. Fluir es un verbo que me gusta.
      Gracias por valorar mi poema. Me gustaba esa reiteración de versos que mencionas como contrapunto del tono melancólico del resto del poema. Pensé en suprimirla porque rompía el ritmo.
      Salu2 y un abrazo también para ti de este aprendiz de caminante.

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