martes, 3 de septiembre de 2013

Residuos

Residuos por todas partes. Residuos
del sol, en el suelo, en una charca.
De huellas que, pisadas en la arena,
ni vienen ni van y el mar las tapa.
De nubes, troceadas por la prisa
del aire, en lo alto de las miradas.
Del calor, en camisas que la acera
lleva de un sitio a otro, transpiradas.
De besos, en los labios de las puertas,
en el febril envés de las mañanas.

Residuos, marcas, improntas. Residuos,
en el vaivén sonoro de las aguas.
En palabras que el viento esparce
como hojas que, de luz, se disfrazan.
En instantes de pupilas que chocan
entre el gentío, envueltas en sábanas.
En el asfalto de los pasos dados,
como sonámbulos, entre fantasmas.
En el barro de manos que se juntan,
buscando la expresión necesaria.

Residuos acuciantes. Requeridos
como levadura para la masa.
Apropiados, en forma de pequeños
flashes en la memoria, como cartas.
A salvo del cansancio eterno conque
volvemos la cabeza en la distancia.
Empozados en lo hondo de la sombra
más oscura, que antecede al alba.
Hirvientes en la sangre circulante,
dando sentido al pulso de las alas.

M.A.N.H. (01/09/13)


2 comentarios:

  1. Aprendamos a reciclar con cuidado y conocimiento lo que es útil y desechar lo tóxico y dañino. Bonito poema. Un beso. ELENA.

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    1. Hola Elena. Gracias por tu aportación. Hablas de reciclar lo útil, lo no dañino. Estando de acuerdo con ello, y respetando tu lectura, sin embargo comentarte que no es hablar sobre lo utilitario la motivación del poema. Uno tiene sus limitaciones.
      Un beso para ti también.

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