lunes, 8 de octubre de 2012

A tiempo

A tiempo he llegado
para dejar de verme
a mí mismo en las cuencas
vacías de mis ojos;
a tiempo para enumerarme
despacio 
humedades y silencios,
para perderme sin prisa,
para llegar sin despedirme.

He venido como los ciegos
contando los pasos,
arrastrando
las sombras del camino,
persiguiendo los sueños 
derramados
por vientos sin consuelo.

Preguntarán -y no es retórica-
¿Para qué has venido?

He venido
para buscarme entre todos,
cansado ya de tanto ir sin rumbo,
de puerta en puerta
llamando,
con la pregunta muda
del desaliento.

¿Y qué traes contigo?

Traigo la piel que llevo,
la amarga sustancia de mis huesos
y un bolsillo vacío,
tan lleno de palabras,
que atesoro como asidero,
como munición inútil
para los años de la luz.

Conmigo vienen también
las hojas caídas de la última siembra.

M.A.N.H. (07/10/2012)


10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No sé si es el mejor equipaje, solo es parte de lo que he podido mantener a flote. Salu2. y gracias por tus palabras.

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  2. Y yo creo que es fantástico, Miguel A., este poema:
    "Traigo la piel que llevo,
    la amarga sustancia de mis huesos
    y un bolsillo vacío,
    tan lleno de palabras,
    que atesoro como asidero,
    como munición inútil
    para los años de la luz." En las tinieblas, no sirven la palabras, ni como asidero, ni como esperanza. Algún día las palabras volverán a tener un significado acorde con el razonamiento y serán el único equipaje imprescindible para buscarse entre todos.
    Me ha encantado, Miguel.
    Un abrazo.

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    1. Las palabras son también escalones que acercan a la luz, o que alejan de ella, aún en las tinieblas. Es parte de lo que nos hace humanos para bien o para mal.
      Celebro que te guste el poema. Un abrazo para ti también.

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  3. Con las hojas caídas vamos coleccionándonos de este mundo, hasta llegar a ser, lo que venimos a ser.

    Saludos grandes y gracias por el enlace.

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    1. Sí las vivencias, los recuerdos, la gente que hemos conocido, la que nos ama, nos van conformando. Salu2. y gracias por tus palabras.

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  4. las hojas secas de otros otoños, alguna que otra historia sin final feliz. Me ha encantado tu casa.
    Un abrazo.

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    1. "Hojas caídas de la última siembra", sólo eso ;-)
      Me alegra que te guste mi casa, que está abierta a los y las buen@s visitantes. Un abrazo también.

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