miércoles, 17 de junio de 2015

ESCENAS

I

Ondeando en la liña,
al viento,
unos pantalones vaqueros
viejos, descosidos, 
como única bandera posible.
Inclemente,
el sol del día los azota
comiéndoles su color antiguo.
Los ojos
recorren la forma 
en silencio,
hastío,
pesar.

Las gaviotas vuelan
demasiado alto.
Inútil intentar seguirlas.




II 

Contra la pared un cuadro roto,
sombras en los rincones.
En una silla,
los vaqueros sucios,
arrugados.
La ventana abierta
y
por ella
el viento de la tarde.
Huida del espejo
la cara de asombro.
En el eco instantes 
de duda. 
El agrio sudor 
de vencidos recuerdos,
distancias,
adioses.

Dormitando en la cajonera,
al lado de la cama,
- humeante -
el revólver.


M.A.N.H. (07-06-15)

2 comentarios:

  1. Objetos que dicen todo lo que la voz del poema solo dice a medias. Muy sugerente.

    ResponderEliminar
  2. De eso se trata, amigo Luis. De sugerir y propiciar la imaginación.
    Gracias por pasarte. Un saludo.

    ResponderEliminar