miércoles, 26 de septiembre de 2012

Semillas del hambre

Semillas del hambre, hay quienes recorren
el mar hasta más allá de sus fuerzas.

Vienen a estas costas atravesando el silencio
de espaldas cerradas, de oídos sordos
a las súplicas, arriesgando la vida
que es lo único que pueden poner en juego.

Hay quienes, con la vista cansada,
levantan el triste polvo de sus esperanzas
poniendo en el aire la llamada ausente, 
la verticalidad de sus cuerpos y sus sueños.

Testigos de horrores de otros tiempos,
acá tan cerca, como corazones arrojados
al camino, bordean profundos precipicios
que van regando con su sangre fecunda.

Vienen a estas costas, como la marea
que regresa arrastrando lunas desiertas,
para recordarnos que estamos tan cerca,
que no hay otra patria que la humanidad entera

y que podemos, si queremos, compartir
lo mucho que derrochamos frente a ellos.

M.A.N.H. (25/09/2012)


jueves, 20 de septiembre de 2012

Tu distancia

Otro poema rescatado desde el fondo del Baúl de los Recuerdos:

Tu distancia

Te nombramos desde siempre
señalando tu distancia
para que al mirarnos al espejo
no nos sorprenda nuestra cara,
nuestra mirada vacía,
la triste boca que se calla.

Así nos sentimos seguros
que no nos llega tu rabia,
tu desequilibrio, 
la verborrea de tus palabras.

Mientras,
en la soledad amarga, 
alineas la existencia
con la manos llenas de nada, 
nosotros, con las manos llenas,
mantenemos la distancia.


M.A.N.H. (5/8/1990)


viernes, 14 de septiembre de 2012

Hombres como semillas

                                Basta ya de ser colillas apagadas
                                del cenicero de los mares.
                                Ombligos de la sed
                                sólo un placer de humanidad nos puede.

                                                      Pedro García Cabrera



Hombres como semillas sangran la arena,
cerrados a cal y canto, solitarios.
Hombres como árboles 
dibujados contra las sombras y los espacios, 
sangran por el viento y la marea.
Apagados como soles cansados,
como lunas dormidas en el quicio de las puertas.
Sangran los bolsillos sin respuestas
que dar a las madres que lloran la ausencia.
Hombres como caballos de altos vuelos,
como formas de cerradas furias,
de perdidos colores su paño de lágrimas.
¿Hasta cuándo los ojos crispados,
las venas secas, la lengua abierta?
¿Para cuándo el crepitar de una sonrisa
de rebeldía contra las fauces que esperan?
"Ombligos de la sed" - como dijo el poeta -
hombres, hermanos nuestros, que sangran 
la arena levantada en el galopar de la angustia, 
del hambre de pies inquietos, de la certeza 
de brazos alzados
contra horizontes que se cierran.

                M.A.N.H. (11/09/12)


domingo, 9 de septiembre de 2012

Tal vez ser

Tal vez ser a veces sea no ser, 
perderse entre la ceniza aventada
que los recuerdos disfrazan
de ataduras como crueles fantasmas.

Tal vez la vida no sea sino eso:
un cúmulo de intentos en la nada,
que hacia la nada conducen,
ciegos de luces, mudos de esperanzas.

Y allá vamos como ovejas en fila
que no se atreven a alzar la mirada
entre fatuos fuegos y risas
que esperan al borde de la mañana.

Porque negamos el sol que alumbra
la idea, como si la vida animara,
y nos contenta la rutina
diaria que somete nuestra andanza.

M.A.N.H. (09/08/12)


sábado, 1 de septiembre de 2012

No me pidas

Si se trata de callar, callo.
Si de negar la luz, la niego.
Si de ahogar el canto, lo ahogo.
Si de cerrar ventanas, las cierro.

Mas no me pidas no vivir
borracho de sudores ciegos,
no me pidas que me arrime
a la desconfianza de tus celos.

Si he de morirme por fuera
reniego de la piel que llevo.
Si he de quemarme por dentro
me abrazo a tu llama contento.

Mas no me pidas no correr 
perseguido por mis ensueños,
no me pidas que defraude
la carrera loca de mis versos.

M.A.N.H. (18/08/12)