martes, 18 de diciembre de 2012

SEMILLAS SIEMBRA EL HAMBRE

Semillas siembra el hambre en lo hondo
de un mar de esperanzas. Semillas
cerradas que desaparecen
sin remedio, perdidas para
la vida, para las canciones,
esfuerzo inútil de los sueños.
 
Semillas una a una vencida
por el peso de la llamada,
por la estela de los que hollaron
primero sus pasos; uncidas
por lazos de invisible sangre
a un yugo de muerte segura.
 
Semillas de derrota de pueblos
heridos, de madres que esperan.
Semillas como flores marchitas.
Semillas como huellas borradas.
Semillas grito de socorro
en la fiesta de la abundancia.
 
¿Hasta cuándo semillas solas,
ajenas en la mar distante,
olvidadas anclas hundidas?
¿Hasta dónde horizontes fríos,
fronteras de la luz, espejos
donde no queremos mirarnos?
 
M.A.N.H. (16/12/12)
 

martes, 11 de diciembre de 2012

La historia de Antonio (elegía)

La historia de los pueblos macera
en sangre, ambición y sufrimiento;
es olvidadiza con los vencidos
que arroja al polvo del que surgieron.

Pudo también con Antonio su anónimo
andar descalzo, su paso plebeyo
que alumbraba el porvenir, el destino
de la humana conciencia y su sueño.

La nuestra fue y es una historia truncada
por la sinrazón de los que aún duermen,
por las palabras de los que aún callan,
por las pisadas de los que aún temen.

Una historia aún por recorrer despacio
con las alas del viento, como se siente
renacer la espera, como se vive 
la antigua fe de los que nos preceden.

La historia de Antonio es la de su pueblo:
un grito entre el mar y el horizonte,
una voz desnuda, una lengua nueva,
ancestral, trascendente, un azote

de sangre caliente que añora ajena
su libertad, de la tierra un brote
que germina, una caricia de luz
alzada contra las sombras del norte.

Antonio como Doramas, Antonio 
como Tanausú, como Beneharo
Antonio. Antonio como Bentejui,
como Hupalupa, como Tinguaro,

como Bentor, como Tasarte, Antonio,
...como Sergio, Agustín o Fernando
que no quisieron vivir de rodillas
a una servidumbre encadenados.


M.A.N.H. (11/12/12)